Trilogía Millennium
La trilogía Millennium, escrita por Stieg Larsson esta compuesta por “Los hombres que no amaban a las mujeres”, “La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina” y “La reina en el palacio de las corrientes de aire”.
Mucho se ha escrito sobre estos libros, entre otras cosas porque ya han perdido el factor noticia pero personalmente creo que el hecho de que su autor muriera antes de la publicación del primero ha sido fundamental en el éxito cosechado por la saga.
No quiero quitar mérito alguno ni calidad al autor, pero mi opinión personal es que si no se hubiera dado la fortuita muerte de Stieg Larsson estos libros hubieran quedado en lo que realmente son, unos buenos libros de (la olvidada) novela negra que seguramente no hubieran caído en mis manos ni me hubieran sacado de mis géneros habituales, lo que habría sido una pena porque he disfrutado de la lectura.
Tal y como ocurrió en su día con El código Da Vinci (salvando las distancias y evitando cualquier comparación en calidad/estilo) no existe una librería o tienda especializada donde al menos uno de los tres libros de la saga no ocupen un lugar destacado. En el fondo me alegro cuando ocurren estos casos y la publicación de un libro se convierte en un acontecimiento social, se unen radio, cine (muy recomendable la película), televisión y revistas para publicitarlo y el éxito esta asegurado. Está claro que este hecho incentiva la lectura, más aún en la época veraniega donde nos acribillaron a publicidad y mucha gente tiene más tiempo libre, así es como se gesta el acontecimiento literario del año.
Ahora, con la trilogía publicada nos encontramos ante un aluvión de novelas del género o relacionadas que tratan de hacerse con un trozo del pastel dejado por Millennium. Es normal que quieran aprovechar el tirón pero llegar a publicitar un libro como el preferido de Stieg Larsson ya canta demasiado, y al menos personalmente, no me dice nada sobre la calidad de él; como no podía ser de otra forma, la novela escandinava goza de una reforzada salud y visibilidad en las estanterías.
Centrándome en la saga, “Los hombres que no amaban a las mujeres” me parece una nóvela muy buena, disfruté con la lectura cuando empecé a cogerle el ritmo al bueno de Stieg y tras pasar unos primeros 15 capítulos conociendo a la inmensa familia Vanger no pude despegarme del libro hasta descubrir el oscuro secreto que ocultaban.
Después vino “La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina”, los acontecimientos suceden un tiempo después de donde nos dejo Millennium 1 y la trama principal se centra en la historia de la carismática (sobre todo ahora) Lisbeth Salander, conocemos quien fue y por que ha llegado a ser como es. Ahora la acción es mayor, la policía, la mafia, las investigaciones de Kalle Blomkvist, la venganza personal de Sally por “todo lo malo” que le ocurrió cuando tenía 12 años … en definitiva, tenemos poco tiempo para respirar y tenemos que volver a conocer a una gran cantidad de personajes que se nos presentan.
Para finalizar tenemos “La reina en el palacio de las corrientes de viento”, o lo que es lo mismo, Millennium 3, que es una continuación pura y dura de Millennium 2, empieza justo a continuación del trágico final que nos dejó con el corazón en un puño por conocer el futuro inmediato de Sally.
De nuevo el elenco de personajes crece y la historia personal de nuestra particular hacker esta siendo desmenuzada, no veas la sorpresa que me lleve cuando de un plumazo desapareció uno de los malos malísimos, ¡pero si me quedan 600 páginas por leer! Volvemos a investigaciones periodísticas, de empresas de seguridad, policiales, estatales uffff …. al final todo se aclara y cada personaje tiene lo que se merece.
En algunos momentos mientas leía el libro me daba la impresión de que está publicado con prisas y que no mantiene el mismo nivel en cuanto estilo y redacción que los anteriores. Hay acontecimientos que ocurren de forma precipitada pero en gran medida creo que eso es una de las características de la narrativa de Larsson, lo mismo nos entretiene durante varias páginas con los detalles del hardware del nuevo Mac de Lisbeth que ocurre un asesinato sin comerlo ni beberlo, aún así, tengo la sensación de que no ha pasado por los mismos filtros que las anteriores entregas.
Resumiendo, durante la Saga Millenium se nos narran unas historias personales que mantienen un factor en común, el maltrato a las mujeres. Toda una denuncia encubierta tras asesinatos, abusos de poder e investigaciones periodísticas y policiales.
Nos quedaremos con las ganas de seguir disfrutando esta saga pues su difunto autor (que no llegó a ver publicado el primer tomo) según los rumores, tenía la firme intención de prolongarla mucho más.
Y ahora para ir terminando, os dejo una curiosidad y una cita, como curiosidad Asphyxia, el software que usa Lisbeth Salander para acceder a la información de los ordenadores que hackea existe, o al menos eso es lo que nos quieren hacer creer con una web a medio hacer (me encanta la coletilla de que Lisbeth no trabaja allí).
Para finalizar, una cita que posiblemente sea de lo mejorcito que se puede extraer de las cerca de 3000 páginas de Millennium.
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